Montes de Navarra Leire abril 2011

miércoles, 15 de abril de 2026

Catálogo de Montes de Utilidad Pública

l El Catálogo de Montes de Utilidad Pública es una figura de protección española que data desde el siglo XIX y es anterior al Parque Nacional de Yellowstone, Covadonga y Ordesa https://agroambient.gva.es/es/web/medio-natural/catalogo-de-montes-de-utilidad-publica-mup-

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Economía forestal

Mucho se está hablando de la mal llamada "limpieza de montes" para reducir los incendios. Los montes no se limpian se gestionan de una manera sostenible y es necesario que se aproveche su crecimiento anual, para que no se acumule biomasa. Pero no se aprovechan porque los productos forestales tienen una competencia brutal de los combustibles fósiles, el plástico, el aluminio (todas las ventanas son de aluminio) materiales que se agotan y que en España no se tienen. Cada año se pierden los cultivos colindantes porque a los precios actuales no se pagan los costes de producción de las almendras, olivas etc. Esto impide que haya un mosaico con alternancia forestal agrícola Con los presupuestos públicos, nunca será suficiente. Hay que promover que todos los montes tengan Instrumentos Técnicos de Gestión Forestal y los aprovechamientos forestales Hemos de la sustituir el plástico, aluminio y otros materiales no renovables por equivalentes de la madera para cajas, bolsas, ventanas,estructuras ...Hay que apostar por la energía mediante biomasa y no la locura de tantas fotovoltaicas. La crisis energética es un oportunidad para el monte. Si no hay economía en el sector Forestal, los montes seguirán quemándose https://twitter.com/1959juba/status/1563179124679512065?s=20&t=wS2VEkNfG3xCy7--Ud66Gw

jueves, 16 de julio de 2020

Licitación obras forestales zonas afectadas por el incendio de Andilla



Se acaba de publicar en la Plataforma de Contratación del Sector Público el Expediente: CNMY20/0301/61 con el contrato "Restauración ambiental de los montes gestionados por la Generalitat afectados por el incendio forestal de Andilla en 2012", el cual se desarrolla parcialmente sobre montes de U.P. de su término municipal.


A continuación, se presenta un resumen del proyecto y del objeto del contrato, indicándoles que en el enlace al Pliego de Prescripciones Técnicas (http://www.agroambient.gva.es/auto/Proyectos_digitalizados/Andilla_2012.pdf), publicado en el anuncio de la licitación de la Plataforma, pueden consultar y descargar el proyecto completo, con toda la información de las actuaciones, planos, presupuestos, etc. 


ANTECEDENTES


En el verano del 2012 la Comunidad Valenciana sufrió un total de 481 incendios forestales, los cuales afectaron a un total de 57.348 hectáreas, de estas el 46% correspondía a superficie arbolada.


Uno de los cuatro incendios más relevantes de este año y en el que se centra este proyecto, corresponde al incendio iniciado en el TM de Andilla y extendido entre las demarcaciones de Chelva y Llíria en la provincia de Valencia, y la demarcación de Segorbe en la provincia de Castellón. La zona afectada se extiende por 8 términos municipales (Andilla, Alcublas y Llíria en Valencia, y Altura, Jérica, Teresa, y Bejís en Castellón) y tiene una superficie total de 20.784,38 ha, de las cuales el 75% corresponden a zonas arboladas, cabe destacar que el 10% de la superficie quemada se vio afectada por otros incendios anteriores al producido este año.


ESTADO ACTUAL


En generala el estado actual es el de masas hiperdensas de regenerado de Pinus halepensis con excesivas densidades, mantos continuos de matorral heliófilo y amplias zonas con elevados rebrotes de carrascas. Todo ello provoca un estado de estancamiento de la vegetación y un elevado riesgo de incendios forestales.





Ejemplos del estado general actual de las zonas de actuación.




OBJETO DEL CONTRATO


El objeto es la Restauración ambiental de los montes de Utilidad Pública V106,V107, V108, V113, V109, V112 de Andilla; V180 de Alcublas; V087 de Llíria; CS060 y CS117 de Altura; CS124, CS3013, CS3021, CS3045 y CS3072 de Bejís, Teresa y Jérica.



Estas actuaciones se cofinancian por el Programa operativo FEDER Comunidad Valenciana 2014-2020, y más concretamente dentro del Eje Prioritario 6. El programa FEDER persigue impulsar el crecimiento económico en la Comunidad Valenciana y contribuir a lograr los objetivos de Europa 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Contempla la creación de puestos de trabajo local en zonas rurales y el impulso de la productividad, en concreto de la pequeña y mediana empresa.


El Eje Prioritario 6 persigue Conservar y proteger el medio ambiente y promover la eficiencia de los recursos, siendo la prioridad de la inversión la “Protección y restauración de la biodiversidad y del suelo y fomento de los servicios de los ecosistemas incluido a través de Natura 2000 y de infraestructuras ecológicas”. El objetivo específico es fomentar la gestión, protección y mantenimiento del suelo, de espacios naturales y su biodiversidad, en particular los protegidos, incluyendo medidas para paliar los problemas de erosión, salinización, desertificación, deforestación y bajo nivel de materia orgánica en el suelo.

OBJETIVOS DEL PROYECTO

Los principales objetivos del presente proyecto son:

  1. Devolver a los montes afectados por el fuego la estructura y el funcionamiento que tenían antes de su degradación, atendiendo particularmente al suelo, a la mitgación del riesgo de inuncaciones, y tendiendo además a hacerlos menos vulnerables ante posibles perturbaciones.

  2. Romper la situación de estancamiento evolutivo que provoca la hiperdensidad de arbolado resultante tras la regeneración del incendio, con la finalidad de posibilitar el desarrollo de las masas y la evolución natural de las correspondientes series de vegetación.

  3. Ayudar a esa progresión hacia estadíos sucesionales superiores mediante la protección de núcleos de dispersión existentes, o la implantación de nuevos núcleos, con especies de mayor nivel en la serie evolutiva de vegetación que corresponda.

  4. Mejorar ambientalmente la zona afectada mediante la creación de puntos de agua o la mejora y/o adecuación de los existentes.

  5. Mejorar la infraestructura viaria de manera que permita llevar a cabo las acciones anteriores y posibilite una adecuada gestión del territorio afectado por el incendio.

    Para alcanzar dichos objetivos, se llevarán a cabo las siguientes actuaciones:

  1. Tratamientos de ayuda a la regeneración natural

  2. Tratamientos de prevención de incendios

  3. Saneamiento de rodales con abundante madera seca

  4. Implantación de núcleos de dispersión y recla mo (NDR)

  5. Control de la erosión en barrancos y laderas

  6. Mejora de accesos

  7. Puntos de agua para la fauna





PRESUPUESTO BASE DE LICITACIÓN DEL CONTRATO


El Presupuesto Base de Licitación del Contrato asciende a: QUINCE MILLONES OCHENTA Y SEIS MIL CIENTO SESENTA Y SEIS EUROS CON CUARENTA Y UN CÉNTIMOS (15.086.166,41 €), más UN MILLÓN SEISCIENTOS OCHENTA Y DOS MIL QUINIENTOS CINCUENTA Y DOS EUROS CON OCHENTA Y SIETE CÉNTIMOS (1.682.552,87 €) en concepto de IVA, (10%:1.350.492,79 y 21%: 332.060,08).


Presupuesto total (IVA incluido): DIECISÉIS MILLONES SETECIENTOS SESENTA Y OCHO MIL SETECIENTOS DIECINUEVE EUROS CON VEINTIOCHO CÉNTIMOS (16.768.719,28 €)


PLAZO DE EJECUCIÓN: el presente proyecto se realizará por lotes agrupando montes, siendo la duración de cada uno:

LOTE Nº


DURACIÓN

1

GRUPO 01: actuaciones en los montes V106,V107, V108 y V113 de Andilla

24 meses

2

GRUPO 02: actuaciones en los montes V109, V112 y V180 de Andilla y Alcublas

30 meses

3

GRUPO 03: actuaciones en el monte V087 de Llíria

24 meses

4

GRUPO 04: actuaciones en los montes CS060 y CS117 de Altura

24 meses

5

GRUPO 05: actuaciones en los montes CS124, CS3013, CS3021, CS3045y CS3072 de Bejís, Teresa y Jérica

24 meses


El contrato para este proyecto contará con otro para la Asistencia a la Dirección de Obra y Seguridad y Salud, con un presupuesto base de licitación de TRESCIENTOS NUEVE MIL NOVECIENTOS CINCO EUROS CON SETENTA Y SEIS CÉNTIMOS (309.905,76.-€)

jueves, 10 de enero de 2019

Artículo de Luis Gil sobre los pinares españoles

Buen artículo de Luis Gil sobre los pinos http://blog.ingenierosdemontes.org/2019/01/sobre-los-pinares-espanoles/

jueves, 31 de enero de 2013

Freixe de flor com a emblema






Freixe de flor com a emblema (*)


(*) Juan Uriol Batuecas, vicedegà del Col·legi d’Enginyers de Monts de la Comunitat Valenciana. Article publicat a Levante-EMV el 31. 01.2013


Una volta més celebrem el dia 31 de gener el Dia de l’Arbre de la Comunitat Valenciana, 23 anys després de la seua creació per Decret del Consell de la Generalitat.
L’esperit d’aquest decret no era més que recordar la importància de l’arbre a la nostra societat i fer campanyes de plantacions a la nostra terra en una època de l’any bona per a això, ja que fa fred, el sòl té saó i per això hi ha més probabilitat que sobrevisquen els plantons a la muntanya.
Com sempre hi haurà un acte institucional del Consell i els ajuntaments, en el qual els nostres representants tractaran de recordar que els arbres són part de la nostra existència que ens donen molts recursos materials com la fusta, fruits i llenya, i molts més beneficis ambientals com l’aigua, la defensa contra les inundacions, la producció d’oxigen o l’absorció d’anhídrid carbònic (CO2).
En Joaquín de la Croix y Vidal, en la seua obra premiada al 1800 per la Societat d’Amic dels País de València i anomenada Indicació de les forests del Regne de València, classe, qualitat, ús i abundància o escassetat de les seues fustes, rius i carreteres que faciliten la seua extracció, causes de la decadència dels boscos d'aquest regne, mitjans d'evitar-la i d'assegurar la seua permanència”; ens deia que “La fecunditat de la terra depén dels arbres, ja que conserven la humitat del sòl, multipliquen els ullals, els estanys, els rius; i al cap i a la fi, la reposició d’aigua perquè les seues evaporacions afavoreixen la vegetació de les plantes i la salubritat de l’aire”.


Els canadencs tenen com a distintiu a la seua bandera l’auró, els valencians podríem elegir un arbre que ens representara especialment. Aquest podria ser algun que fóra típic de la producció agrària com el taronger, la garrofera o l’ametler. O també els forestals més estesos com el pi blanc o la carrasca. Tots són d’ambients mediterranis i abunden en altres llocs de la Península Ibèrica, Itàlia, França o el Nord d’Àfrica.


Per això, la nostra idea seria proposar com a emblema de la Comunitat el freixe de flor, arbre frondós i singular de la Comunitat Valenciana que forma boscos xicotets a la Font Roja, les serranies de Bunyol i Xiva. Arriba a mesurar els 8 metres d’alçària i la seua fusta s’ha utilitzat per a peces de carrosseria, estris de llaurada i articles d’esport. De la seua escorça per incisions s’ha obtingut un suc sucrat, el mannà, que és considerat apte per a diabètics.



miércoles, 21 de marzo de 2012

En el día Forestal Mundial, ¿Cuánto nos interesan los montes valencianos? (*)

En 1971 los estados miembros de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) decidieron establecer el 21 de marzo, como Día Forestal Mundial, para concienciar a la población mundial de la importancia que tienen los bosques en el desarrollo de la vida y el mantenimiento de la biodiversidad y de las formas de vida actuales, pasadas y futuras. La fecha se eligió coincidiendo con el primer día de la primavera en el Hemisferio Norte y el primer día del otoño en el Hemisferio Sur

En consonancia con la Conferencia Ministerial de Bosques en Europa, hemos de promover una gestión sostenible de nuestros montes de una forma y a un ritmo que puedan conservar la biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y el potencial de cumplir, ahora y en el futuro, importantes funciones ecológicas, económicas y sociales.

¿Cuánto estamos dispuestos a aportar de nuestro bolsillo para esta gestión sostenible? El proyecto de Plan de Acción Territorial Forestal de la Comunitat nos revela que:”Parece que el disfrute del paisaje, la recarga de los acuíferos o la recogida de setas o caracoles en el monte, es un derecho universal que la sociedad tiene, y no un servicio suministrado por un territorio que tiene propietarios, responsables de su conservación y mantenimiento. El propietario observa como su monte ayuda a regular el ciclo hidrológico o captura carbono atmosférico, mientras asume los costes de dichos servicios”.

Un dato de lo que estamos dispuestos a pagar los valencianos se encuentra en los presupuestos de  2012, de la Generalitat dedicados a los montes. Para 1.277.139 Has (53,6% del territorio de la Comunitat), se dedican 32 millones de euros para acciones como: la vigilancia, control administrativo, ordenación, restauración hidrológico forestal, trabajos de selvicultura, uso recreativo, lucha contra plagas, caza, pesca, conservación de flora y fauna, gestión de todos los espacios protegidos lo que significa una inversión media de 25 euros por hectárea, incluyendo los gastos de personal, técnico, administrativo y de guardería forestal.

Esta cantidad, es muy escasa, si la comparamos con el coste de un trabajo selvícola que supone al menos 1.600 euros por hectárea y en cuanto  a las prioridades, sólo es el 0,32% del presupuesto de la Generalitat. Como conclusión de nuestro análisis; nos gustan los montes y sus beneficios, pero no estamos dispuestos a dedicarles recursos económicos  y no es consecuencia de la crisis ya que esta disposición es conocida desde hace muchos años.

Finalmente,  pensando en positivo, este Día Forestal Mundial, bien puede ser un punto de partida, para que aprovechando la iniciativa de la FAO, las cosas cambien y tengamos una auténtica “Primavera”, porque hemos tomado la decisión de atender a los montes valencianos, aunque los resultados esperados no los veamos pero se los dejaremos como herencia a nuestros hijos.

(*) Juan Uriol Batuecas, Vicedecano del Col·legi d’Enginyers de Monts de la Comunitat Valenciana. Publicado en Levante -EMV el 21 de marzo de 2012

martes, 21 de febrero de 2012

MEJORA Y CONSERVACIÓN DE LOS ESPACIOS FORESTALES EN LAS ÁREAS DE RECARGA























ANÁLISIS DE LA INFLUENCIA DE LAS ACTUACIONES DE MEJORA Y
CONSERVACIÓN DE LOS ESPACIOS FORESTALES EN LAS ÁREAS DE RECARGA
DE LOS SISTEMAS ACUÍFEROS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA. PONENCIA DEL SERVICIO DE GESTIÓN FORESTAL DE LA GENERALITAT VALENCIANA EN LA REUNIÓN DE ESTUDIOS REGIONALES DE 1997 EN LA UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE VALENCIA

martes, 31 de enero de 2012

POR UNA GESTIÓN SOSTENIBLE DE NUESTROS MONTES (*)

El  Consell de la Generalitat Valenciana declaró oficialmente el día 31 de enero como Día del Árbol de la Comunitat Valenciana, mediante un decreto promulgado el  15 de enero de 1990

El Colegio de Enginyers de Monts de la Comunitat Valenciana, apoya esta fiesta del Árbol que no sólo se remonta a tan sólo 12 años con la promulgación del Decreto de 1990. Hay muchos antecedentes a nivel nacional e internacional y podemos decir que unos de sus pioneros fue el  Ingeniero de Montes de Cartagena, D. Ricardo Codorniu, artífice de la repoblación de Sierra Espuña, al que se  le consideró el "Apóstol del Árbol" por su participación en la fundación a principios de del siglo pasado de la Sociedad de Amigos del Árbol y difusión de este evento.

Con este evento, aprovechamos una vez más para recordar que los montes de la Comunidad Valenciana, cubren una extensión de 1.323.465 hectáreas de su territorio, es decir, el 56,89 % de la superficie total, según datos del proyecto de Plan de Acción Territorial Forestal (PATFOR). La importancia de los montes valencianos no solo se deriva de su extensión física en el territorio de la Comunitat, sino también a los beneficios indirectos que éstos producen a su sociedad. Los denominados servicios ambientales de los montes como refugio ecológico, protección del suelo, absorción de CO2, control de la erosión y las inundaciones, incremento de las lluvias y disponibilidad de agua, oxigenación, calidad de vida, estabilidad y empleo rural, valores recreativos, paisajísticos y, educativos todos ellos, estrechamente relacionados con la calidad de vida protegida expresamente, en el artículo 45 de la Constitución Española.


La celebración del Día del Árbol no debe ser es un hecho aislado en la defensa de los montes valencianos y se debe complementar  con el resto de actividades a promover por la Administración del Consell.  Es necesario hoy más que nunca y a pesar de la crisis económica impulsar una adecuada promoción de la gestión sostenible de los montes de la mano de sus propietarios y de  la administración local.

Los montes valencianos están generando beneficios a la sociedad, pero no recursos económicos para sus propietarios: En pocas actividades se paga por su disfrute y tampoco se está dispuesto a pagar. Se benefician económicamente personas o empresas ajenas a la propiedad como puede ser el sector de la hostelería, restauración, turismo rural y servicios. En consecuencia, si no hay rendimiento la propiedad y la iniciativa privada, no gestiona el monte y este se deteriora.

La gestión sostenible debe promover la lucha contra la erosión y desertificación, a través de acciones mejora de la cubierta vegetal con los trabajos de selvicultura, la conservación de suelos, la investigación y la mejora genética forestal.  Es imprescindible no bajar la guardia en la prevención de incendios forestales, que implica vigilancia, selvicultura preventiva, medidas de publicidad, investigación de causas, conciliación de intereses, adecuación de infraestucturas (caminos, puntos de agua, red de emisoras). Por último, no olvidemos la gestión del uso recreativo de nuestros montes que tiene una capacidad potencial y creciente de generar recursos económicos en las zonas rurales valencianas.

Desde el Colegio de Enginyers  de Monts de la Comunitat Valenciana,  nos ofrecemos a ayudar en la planificación forestal tanto a corto como a largo plazo, consensuada por todas las partes implicadas con el fin de contribuir a la mejora de la calidad de vida de todos los valencianos.

 (*) Juan Uriol Batuecas, Vicedecano del Colegio de Enginyers  de Monts de la Comunitat Valenciana

jueves, 21 de julio de 2011

El pino carrasco, un árbol valenciano


Publicado en Levante EMV el 27 de marzo de 1997

Recientemente se ha publicado por el Ministerio de Medio Ambiente el libro denominado Las regiones de procedencia de Pinus halepensis Mill. (pino carrasco) en España, una obra que nos va a permitir a los profesionales del sector e interesados en la naturaleza conocer mejor esta especie arbórea típica del Mediterráneo, justificando el porqué de su utilización en las labores de repoblación. Esta monografía forma parte de una serie dedicada a especies como el alcornoque, la encina, los pinos silvestre y negral.
                Hacía falta un libro como éste para recordar con rigor que le pino carrasco es una especie autóctona mediterránea, cuyas formaciones caracterizan el paisaje de numerosas comarcas. La conjunción del mar y los pinos son una constante a lo largo de las costas mediterráneas y la existencia de esos pinares ha llamado la atención al ser humano desde la antigüedad. Los primeros navegantes no pasaron por alto este hecho, sirviéndoles de referencia para nombrar diversos accidentes geográficos: Pytyoússai islas de los pinos para Ibiza y Formentera; el cabo Pytiusa en Almería. Esta visión del pinar litoral ligado a las arenas de las playas fue la razón del nombre de Pinedo. Además existen nombres de municipios de la Comunidad Valenciana con la misma raíz como Pinet, Pinoso, Alfaz de Pi.
Es una pena que esta especie haya sido relegada la olvido e incluso al desprecio. Se le ha culpado de acidificar y empobrecer suelos, de plagas como la molesta procesionaria, la desertificación y además, se ha llegado a negar su carácter natural o permanente, atribuyendo su origen a repoblaciones forestales recientes. Para recordar que el pino carrasco es un autóctono en el capítulo 3 del libro se hace un repaso a las evidencias proporcionadas por la paleobotánica (análisis polínicos y antrocológicos), los datos existentes de los períodos Tardiglaciar y Holoceno, la Antigüedad, la Edad Media, la influencia de la construcción naval, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea.
Las repoblaciones con pino carrasco han sido y son muy criticadas por algunos sectores científicos y sociales. Los bosques de pino carrasco han sido clasificados como matorrales de arbolados carentes de significado forestal. Las adaptaciones al incendio que posee esta especie, al igual que otras plantas del Mediterráneo, han sido trivializadas e incluso se le ha acusado de los incendios forestales que soporta.
                La capacidad de crecimiento de crecimiento de esta especie en suelos pobres y desnudos, así como su resistencia a condiciones de escasa disponibilidad hídrica y de contrastes térmicos, la convierten en una especie muy adecuada para ser utilizada como colonizadora y generadora de una cubierta arbórea en regiones secas y con problemas de erosión.
                Alrededor del pino carrasco aparecen numerosas especies vegetales de matorral y herbáceas como el lentisco, la zarzaparrilla, el madroño, el romero, labiérnago, lastón y el gamón y a su sombra, si el suelo y el régimen de lluvias lo permite, se puede desarrollar mejor las encinas o carrascas, dado que esta última especie es de semi-sombra, en nuestro entorno durante sus primeras edades.
                De acuerdo con el último inventario forestal del millón doscientas mil hectáreas forestales que existen en la Comunidad Valenciana, el pino carrasco cubre alrededor de 250.000 hectáreas, lo que supone un 23%. Se han clasificado en distintas regiones de procedencia como la del Maestrazgo-Los Serranos, que incluye las masas no litorales de Castellón, las riberas del Turia y el Cabriel, sierra Negrete. Otra región es el Levante interior con Sierra Martés; Malacara, Dos Aguas, Serra Grossa, Maugmó y Aitana, entre otras. Por último, la región del Litoral levantino comprende zonas como Altea Cabo de la Nao, Alzira, Xátiva, la Albufera y el desierto de las Palmas.
                Su papel colonizador de suelos desnudos ha sido mal interpretado por numerosos autores, quienes han pensado que los suelos degradados en los que puede vivir son una consecuencia posterior y no anterior a su instalación. En el libro se presenta una revisión de la ecología de la especie que pretende ayudar a entender  su papel en los ecosistemas ibéricos. Los autores demuestran que el pino carrasco ha sido una víctima más de la deforestación del Mediterráneo.
                Hay que intentar a la hora de recuperar zonas forestales en la Comunidad Valenciana, la utilización de las más variadas como la encina, sabina, lentisco, coscoja, fresno de flor, almez, enebro y otras que con el pino carrasco contribuyan a superar el reto que tenernos los valencianos de restaurar los bosques para dejárselos a las futuras generaciones. Para ello, se disponen los avances de los últimos años en los sistemas de recolección y conservación de las más variadas semillas, mejora genética y cultivo en vivero, así como los trabajos en marcha de Investigación y Desarrollo en la materia.
                Por último se recuerda al poeta mallorquín M. Costa i Llovera, quién en un
poema de 1875, decía de este pino:
                “Mon cor estima un arbrel Més vell que l’olivera, / més poderós que le roure, més verd que el taronger, / conserva de ses fulles l’eterna primavera / y lluita amb les ventades que atupen la ribera, que cruixen lo terrer.”

miércoles, 22 de junio de 2011

Jugar con fuego

Jugar con fuego
Por Juan Uriol Batuecas (INFOMED). LAS PROVINCIAS, 3-7-1998

Los montes de la Comunidad Valenciana cubren una extensión de 1.215.077 hectáreas de su territorio, es decir, la mitad de la superficie total, según datos del Inventario Forestal de la Comunidad Valenciana de 1995. Estos montes, debido a sus condiciones intrínsecas y a la acción humana, desde la antigüedad son muy vulnerables a los incendios forestales.
En efecto, el territorio forestal valenciano se caracteriza por una topografía muy compleja, determinada en parte por los Sistemas Ibérico y Bético . Como anécdota se puede decir que la provincia de Castellón es la segunda más montañosa de España. Las formaciones vegetales tienen una estructura muy propicia a la propagación del fuego.
El clima es muy adverso, típicamente mediterráneo, ya que coincide un período largo de sequía con la época de más calor del año y además en numerosas ocasiones se producen situaciones de fuertes vientos terrales (cálidos y secos) de componente oeste (poniente) que producen un mayor peligro para que el incendio se extienda rápidamente. Además, hay en alto porcentaje de siniestros producidos por rayos, este porcentaje es miy superior a otras comunidades autónomas.
El uso del fuego como herramienta cultural está muy extendido, tanto en el medio rural como el urbano, para la eliminación de restos, obtención de pastos, mejorar las condiciones de la caza, para calentarse, cocinar, hogueras y otras actividades.
Esta situación de partida complicada se agravó al final de la década de los sesenta y principios de setenta. Hasta entonces los montes estaban en forma de mosaico, se entremezclaban los cultivos, matorrales, pastos y bosques. No había grandes extensiones de superficies forestales. Se aprovechaba la biomasa del monte (maderas, leñas, formilla y pastos). Estos aprovechamientos daban lugar a rentas y muchas personas del medio rural recibían partes de ellas. Los fuegos, normalmente, no daban lugar a que se quemaran grandes superficies dado que el combustible acumulado era escaso y los territorios forestales estaban compartimentados.
A finales de los años sesenta la situación cambia y los productos que tradicionalmente se obtenían del monte comienzan a perder utilidad al ser sustituidos por otros, principalmente los derivados del petróleo. Además se abandonaron grandes superficies cultivadas próximas a los montes, por la disminución de la cotización de sus frutos, la dificultad de mecanización y el aumento generalizado de los costes de producción. Este abandono origina que se vayan formando grandes extensiones de territorio forestal que contienen una masa vegetal muy proclive a ser consumida por el fuego.
También se produjo un éxodo rural y desaparecieron muchos de los vigilantes naturales del monte, como eran los agricultores de esas tierras abandonadas y los pastores. Y por el contrario con la mejora de calidad de vida, el uso público del monte en fines de semana y vacaciones por personas con bajo conocimiento del medio natural en algunas ocasiones sin respeto al mismo.
Con estos condicionantes, llegamos a que en 1979 son recorridas por el fuego en nuestra Comunidad 78.000 hectáreas. Por ello, las Administraciones responsables del Estado, Generalitat Valenciana y Local (Diputaciones) han intentado paliar el problema de los incendios forestales, incrementando sus presupuestos destinados a la prevención, detección y extinción de los incendios forestales, utilizando los medios mejores a su alcance.
El problema sigue latente y a pesar de los buenos resultados de años como 1989 o el pasado 1996, no conviene "bajar la guardia" y evitar "jugar con fuego", tanto en sentido literal como en el figurado.
En el sentido literal, puesto que lo mejor es evitar el uso del fuego para eliminar los restos agrícolas o forestales o para cualquier otra finalidad, en el monte o sus proximidades (500 metros).
En sentido figurado "no jugar con fuego" significa que el problema de los incendios forestales, uno de los más importantes en el ámbito de la conservación de la naturaleza de nuestra Comunidad, debe ser tratado siempre con datos objetivos, teniendo en cuenta todos los factores, evitando la palabra fácil o la demagogia, puesto que esto debe agrava más su resolución.
Los incendios forestales son un problema de todos, y a todos nos compete. No se debe trivializar, ni simplificar, puesto que en él influyen factores climáticos, biológicos, socioeconómicos y culturales. Es muy corriente echarle siempre la culpa a otros y uno mismo, sin querer hacer daño puede dar origen a una posible catástrofe. Por ello todos los ciudadano deberíamos evitar "jugar con fuego", tanto en el sentido estricto como en muestra propia actitud vital.

Per què tenim espais protegits?


El Govern valencià està decidit a preservar els espais naturals mitjançant la seua declaració com a protegits. La majoria dels que tenim a la Comunitat estan en terrenys forestals. El seu estat i la seua conservació han sigut la conseqüència, al llarg del temps, de l´acció dels seus propietaris, que els han mantingut de generació en generació, i les administracions forestals, especialment des de 1848, amb la creació del cos d´enginyers de monts. La cosa curiosa de la gestió dels nostres espais protegits és que al capdavant d´aquesta no hi ha cap tècnic amb formació forestal en la nostra Comunitat.
D´acord amb el Pla d´Acció dels Espais Protegits d´Espanya publicat per Europarc, la gestió per a la conservació ha de tindre dos apartats: una gestió bàsica i una gestió activa. La gestió bàsica comprén quasi exclusivament el règim d´autoritzacions o control administratiu juntament amb la vigilància i el control d´activitats. La gestió activa comprén el diagnòstic, les activitats d'investigació i el seguiment, com també les denominades mesures proactives encaminades a resoldre problemes concrets que afecten els recursos naturals, el seu maneig i la restauració ecològica. Els enginyers de monts, els enginyers tècnics forestals i els agents forestals (ara mediambientals) que han treballat en les diferents administracions forestals gestionant els terrenys forestals al llarg de més de 150 anys han realitzat directament o han promogut les dues parts de la gestió dels espais protegits.
Quant a la gestió bàsica, podem destacar la catalogació dels terrenys forestals, la delimitació, l´amollonament, la vigilància i la denúncia d´intrusions, i el control administratiu de les activitats que s´hi han de realitzar, i quant a la gestió activa, l´ordenació dels espais forestals, l´elaboració dels plans anuals d´aprofitaments, els plans de millora, la prevenció i l´extinció d´incendis, la restauració hidrològica i forestal, la lluita contra plagues i tantes altres activitats que sens dubte han protegit i millorat la qualitat dels terrenys forestals inclosos als espais protegits.
Com a conclusió, hem de recordar i tindre en compte els tècnics forestals per a defendre els nostres espais protegits, ja que són els professionals més capacitats i ho han demostrat durant més de 150 anys, i juntament amb els propietaris d´aquests espais naturals ens han donat la possibilitat de mantindre´ls i donar-los una protecció.

Juan Uriol Batuecas
Publicado en Levante - EMV el 11 de marzo de 2011

17 de junio de 2011 día mundial de la desertificación

DÍA MUNDIAL DE LA DESERTIFICACIÓN, REFLEXIONES SOBRE EL MONTE VALENCIANO (*)

El Col·legi de Enginyers de Monts de la Comunitat Valenciana desea aportar una  reflexión sobre los montes valencianos en relación con la Desertificación y el Día Mundial que hoy celebramos.

La desertificación no es sólo uno de los mayores problemas ecológicos a nivel mundial; sino que  es uno de los principales obstáculos para la atención de las necesidades básicas del hombre en las zonas áridas. Pone en riesgo la salud y el bienestar de 1.200 millones de personas en más de 100 países.

El tema del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación de este año, “Los bosques mantienen productivas las zonas áridas”, se une a la Declaración de Naciones Unidas de 2011 como Año Internacional de los Bosques para resaltar la importancia de los mismos como indica su lema “Los bosques para las personas”.

Deberíamos  decir, ante estos eventos, que estamos en un momento de gran interés por los asuntos relacionados con los montes, tanto a nivel mundial como nacional, pero desgraciadamente no es así, desde nuestro punto de vista como profesionales del sector.

Los montes de la Comunitat Valenciana, cubren una extensión de 1.323.465 hectáreas de su territorio, es decir suponen casi dos tercios de su superficie total, todo ello, según los datos que refleja el proyecto de Plan de Acción Territorial Forestal de la Comunitat (PATFOR).

Pero la importancia de los montes valencianos, más que en su extensión,  reside en el conjunto de beneficios que aportan a las personas y que, en muchos casos la sociedad disfruta de forma gratuita e ilimitada. Son los llamados servicios ambientales, que se traducen en que el monte no sólo produce recursos, como la madera, las setas o el corcho, sino que, además, genera numerosos beneficios como el control de inundaciones, la captura de carbono, la recarga de los acuíferos o constituir una reserva de diversidad biológica y de paisajes.  Hoy en día los montes no son sólo una fuente de  productos, sino que constituyen  un territorio en el que se realizan actividades de ocio y en el que se basa un turismo rural en alza.

Todos estos servicios suponen el soporte de gran parte del bienestar de nuestra sociedad, redundando en la mejora de la calidad de vida de las personas, protegida expresamente, en el artículo 45 de la Constitución Española.

En contrapartida y desde un punto de vista estrictamente económico, el valor de los montes es mínimo, puesto que la producción forestal valenciana, solo aporta el 0'1 por mil del Producto Regional Bruto  tal y como reflejan los informes anuales sobre el  Sector Agrario Valenciano elaborados por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Generalitat.

Los montes valencianos están generando beneficios a la sociedad, pero no recursos económicos para sus propietarios. En pocas actividades de las que se realizan en el monte, se paga por su disfrute y tampoco parece que haya una disposición a pagar. Así, por ejemplo, los propietarios forestales conservan un paisaje rural muy valioso. Sin embargo, esa conservación del paisaje repercute económicamente en otros sectores como el de la hostelería, la restauración y el turismo rural. Es decir, los servicios ambientales aparentemente gratuitos, sí generan actividad y beneficios económicos, pero en ningún caso para el propietario que suministra dichos servicios y que, por tanto, genera riqueza en otros sectores.

Así, si no hay rendimiento económico la propiedad  no gestiona el monte, éste no se mantiene, se abandona, pierde calidad y en consecuencia produce menos servicios ambientales.

Los  servicios ambientales de los montes están reconocidos en la legislación forestal autonómica, así como en la de protección de la naturaleza, nacional y europea. Pero esta normativa, ha implicado una superposición de figuras de protección, sobre los montes valencianos que ha provocado que la propiedad forestal valenciana tenga sobre si, un peso normativo muy difícil de cumplir.

Pocos montes, tanto públicos, como privados, se gestionan con criterios técnicos de sostenibilidad. Una parte de ellos son los que están bajo la tutela de la Administración Forestal de la Generalitat por ser de su Patrimonio o haberse declarado de Utilidad Pública y sólo comprenden el 33% del total. Esta gestión, también es muy limitada ya que el importe para 2011, del programa presupuestario, denominado Restauración y Protección de los Recursos Naturales, dedicados a ellos, sólo es el 0,24 % del presupuesto total de la Generalitat.

En definitiva, el monte valenciano y su propiedad están descapitalizados económicamente y poco o nada reconocidos socialmente. El propietario paga y soporta una legislación muy dura,  regalando su disfrute y beneficios ambientales al resto de la sociedad.

Desde el Col·legi de Enginyers de Monts de la Comunitat Valenciana, queremos recordar, aprovechando este Día Mundial de la Desertificación, que hemos de conseguir  fórmulas para  mejorar esta  situación mediante una gestión sostenible en la que estén implicados los propietarios de los montes, usuarios, los que reciben beneficios económicos por su existencia y por supuesto la Administración Forestal de la Generalitat.

En este sentido, nos ofrecemos a colaborar en la planificación forestal tanto a corto, medio y largo plazo, consensuada por todas las partes implicadas, con el fin de mejorar la calidad de vida de los valencianos.

 (*) Juan Uriol Batuecas, Vicedecano del Col·legi de Enginyers de Monts de la Comunitat Valenciana